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Cuba Bajo Amenaza Inmediata del Cambio Climático

Nov 19, 2021
Cuba en peligro por cambio climático

Cuba bajo la amenaza inmediata del cambio climático

— La delegación de Cuba en Cop26 le cuenta al Dr. LAUREN COLLINS el enfoque de la isla para adaptarse a los efectos del calentamiento global, los retos a los que se enfrenta y sus esperanzas en los resultados de esta crucial cumbre mundial

En la Cumbre de la Tierra de Río en 1992, Fidel Castro dijo: ” la humanidad está en riesgo de desaparecer debido a la eliminación rápida y progresiva de su hábitat natural. Estamos tomando conciencia de este problema cuando ya es demasiado tarde para evitarlo”.

En marzo de 1995 se reunió la primera Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (Cop1), pero no fue hasta la Cop21, celebrada en París en diciembre de 2015, cuando se logró un acuerdo jurídicamente vinculante para mantener el calentamiento global no más allá de 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales.

Desde entonces, han pasado otros seis años sin que los mayores contaminantes del planeta hayan realizado un esfuerzo decisivo y concertado para evitar el desastre.

Como muchas otras naciones isleñas, Cuba se enfrenta a las amenazas inmediatas y actuales del cambio climático.

Cambio climático en Cuba

Desde la década de 1950, la temperatura media anual de Cuba ha aumentado en 0,9°C, la actividad ciclónica se ha alterado significativamente, el nivel del mar ha subido y la disponibilidad de agua dulce ha disminuido en aproximadamente un 40%, la mitad de lo cual ha ocurrido en los últimos 20 años.

Estos cambios tienen graves consecuencias, ya que el clima de Cuba ha pasado de ser tropical húmedo a tropical seco, provocando sequías más frecuentes y prolongadas, la salinización de los acuíferos y de las tierras agrícolas, precipitaciones menores pero más intensas, el aumento de la radiación solar debido a la disminución de la nubosidad y la amenaza inminente de inundaciones permanentes en las regiones costeras.

El plan estatal de Cuba para hacer frente al cambio climático, conocido como Tarea Vida, fue aprobado por la Asamblea Nacional en abril de 2017.

Cuba ya tiene una huella de carbono muy ligera (0,08% de las emisiones mundiales), por lo que el ambicioso plan se centra en gran medida en medidas de adaptación.

Sus principales objetivos son proteger la vida humana y garantizar que cada comunidad, grande o pequeña, sea resiliente y pueda alcanzar una vida plena y próspera.

Involucra a todos los sectores de la economía y la sociedad y se aplica a nivel nacional y local.

Las áreas prioritarias de Tarea Vida identificadas en 2020 incluyen la protección de las costas, la agricultura, garantizar la disponibilidad y el uso eficiente del agua, la reforestación (incluidos los manglares y los arrecifes de coral) y el aumento de la percepción y el conocimiento del riesgo en la población general.

En 2019, Cuba adoptó por referéndum una nueva constitución que devolvía poderes al nivel local, convirtiendo a los municipios en el elemento principal de la estructura de gobierno.

Como resultado, la isla está experimentando un intenso proceso para construir procesos de toma de decisiones de abajo hacia arriba, lo que empodera el liderazgo local y facilita una mayor participación de la población en la elaboración de planes de adaptación, especialmente en relación con la agricultura y la producción de alimentos locales y la protección de las costas.

El Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) mantiene un estrecho contacto con los gobiernos locales y provinciales para obtener aportaciones a sus planes nacionales de adaptación a las condiciones climáticas cambiantes, y para apoyar la elaboración y aplicación de planes de respuesta locales.

cuba cambio climático inundaciones

La delegación a la Cop26 da un ejemplo de cómo funciona esto en la práctica. Señalaron el proyecto “Resiliencia costera al cambio climático en Cuba mediante la adaptación basada en los ecosistemas”, conocido como “Mi Costa”, aprobado este año por el Fondo Verde del Clima.

El proyecto involucra a 24 municipios de siete provincias y también restaurará ecosistemas en siete comunidades.

Todas estas acciones supondrán un proceso de capacitación y formación de relevancia local a nivel comunitario a través de 24 Centros de Creación de Capacidades (uno en cada municipio).

Las comunidades participarán activamente en el seguimiento de los beneficios y la gestión de los ecosistemas y los relacionarán con sus vidas y medios de subsistencia.

Esto permite a la población local tomar decisiones basadas en la comprensión de su exposición a los riesgos climáticos, y al fortalecer las capacidades comunitarias pueden garantizar que las acciones de adaptación se basen en las realidades locales y nacionales.

Los miembros de la delegación hablaron del impacto que el bloqueo, impuesto por el gobierno de Estados Unidos durante más de seis décadas, tiene en los esfuerzos de Cuba para adaptarse al cambio climático.

Dijeron que afecta a todos los sectores de la economía y la sociedad y que no hay política o acción que pueda escapar a su impacto negativo.

Destacando el compromiso serio y permanente que tiene Cuba con la acción climática, la delegación me dijo que Cuba ha actualizado recientemente su Contribución Determinada a Nivel Nacional como estado parte del Acuerdo de París.

Incluye compromisos mucho más ambiciosos tanto en materia de mitigación como de adaptación, cuyo cumplimiento requerirá enormes esfuerzos.

Se necesitan recursos para su aplicación, y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Acuerdo de París establecen claramente la necesidad de proporcionar medios de aplicación (financiamiento, tecnologías y creación de capacidades) a los países en desarrollo.

Biden cambio climático

Además de la reticencia de algunas naciones industrializadas, entre ellos EE.UU., a cumplir con estas disposiciones, la delegación cubana dijo que, en el caso de su país, está el impacto del bloqueo, que restringe severamente su acceso a los recursos y al financiamiento, y aunque se están haciendo grandes esfuerzos para implementar el plan nacional, el bloqueo impone retos adicionales.

Como ejemplo del nivel de hostilidad del gobierno de EE.UU. hacia Cuba, la delegación me dijo que, en marzo de 2021, cuando la Junta Directiva del Fondo Verde del Clima estaba considerando la solicitud de Cuba (hecha conjuntamente con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) para el financiamiento del proyecto Mi Costa, 23 representantes apoyaron el proyecto, y sólo el delegado de EE.UU. lo rechazó, sobre la base de que Cuba está en la lista de Washington de estados patrocinadores del terrorismo.

Cuba fue añadida a la lista bajo la administración Trump, pero esto ocurrió bajo la administración Biden. Y no es la única vez que un delegado estadounidense ha rechazado las solicitudes de financiación de Cuba para hacer frente al cambio climático.

Cuando se le preguntó sobre sus esperanzas para la Cop26, la delegación dijo que es crucial que cumpla plenamente con sus objetivos y que Cuba está dispuesta a trabajar constructivamente con todas las delegaciones para lograr un resultado exitoso acorde con la urgencia de la situación, añadiendo que es imperativo que se alcancen acuerdos, y se hagan compromisos, para cumplir plenamente con el Marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y lograr la plena aplicación del Acuerdo de París.

(La Dra. Lauren Collins es investigadora honoraria de la Universidad de Nottingham y miembro del comité ejecutivo de la Campaña de Solidaridad con Cuba).

Fuente morningstaronline.co.uk

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