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URUGUAY EN RETROCESO

Ene 23, 2022
No a la Ley de Urgente Consideración

URUGUAY EN RETROCESO

Por Ibraim Ford

Un poco de historia

El 5 de febrero próximo se cumplen 51 años de la constitución del Frente Amplio (FA) en Uruguay. Es un ejemplo de proceso unitario de fuerzas progresistas y de izquierda y de movimientos sociales, que ha trascendido fronteras. En su ya larga historia, el FA ha sorteado enormes desafíos, y ha sido un invaluable instrumento del pueblo uruguayo en todas sus luchas, y muy en particular en contra de la genocida dictadura que imperó en nuestra patria entre 1973 y 1985. Muchos sublimes sacrificios de luchadores frenteamplistas desde la cárcel, la clandestinidad y el exilio, con centenares de asesinados, torturados y desaparecidos, cimentaron la derrota y retirada de la dictadura.

Tras su caída, hay un retorno -no sin amenazas- a la vida democrática. Las presiones y los chantajes de la cúpula militar retirada a sus cuarteles, fueron el signo de los primeros años de la recuperada democracia y aún no desaparecen en la actualidad. El primer proceso electoral a la salida de la dictadura, estuvo signado por proscripciones de candidatos, como fue el caso del Gral. Liber Seregni, líder histórico del FA que sufrió 10 años en prisión, y de Ferreira Aldunate, líder del sector Por la Patria, del Partido Nacional, de ideología conservadora, pero que la dictadura intentó asesinarlo en Buenos Aires, y tuvo que vivir en el exilio, sosteniendo una incansable lucha desde el exterior contra el régimen.

Frente Amplio de Uruguay

El FA, a lo largo de los primeros 20 años de vida democrática post-dictadura, tuvo un incesante crecimiento y ampliación del espectro de alianzas, con la incorporación de nuevos sectores, aunque en algunos momentos tuvo también desprendimientos. Así es que logra hacerse con el gobierno de la capital, Montevideo, en 1990, que alberga más de un tercio de la población del país. A nivel nacional, crece su presencia en el Parlamento y en las juntas departamentales del interior.

Los partidos tradicionales de derecha se alternan en la Presidencia de la República en los cuatro lustros que van, desde 1985 a 2005, año que por primera vez el Frente Amplio, con el Dr. Tabaré Vázquez, asume la Presidencia de la República, luego de un contundente triunfo electoral, Así mismo, en el Parlamento se alcanza la mayoría, y casi la mitad de los gobiernos departamentales del país, incluyendo la capital, son para el Frente Amplio, como resultado de las elecciones del 2004. Un enorme horizonte de esperanza se abrió entonces ante el pueblo uruguayo.

Luces y sombras de tres lustros de gobiernos frenteamplistas.

En los 15 años de los gobiernos del Frente Amplio, con las presidencias de Tabaré Vázquez en dos períodos y José Mujica en uno, se dieron significativos avances en materia de políticas sociales redistributivas, se mejoró el empleo y los salarios, que arrastraban décadas de pérdidas en valor real, se avanzó significativamente en los servicios en general y en la salud en particular; se implementaron diversos programas destinados a los sectores más carenciados de la sociedad así como algunas reformas en los sistemas de educación pública (no exentos de controversias), entre muchas otras medidas. Se hicieron esfuerzos para avanzar en la búsqueda de los desaparecidos a manos de la dictadura, (aunque insuficientes a juicio de las organizaciones de lucha por verdad y justicia), y algunos personeros del régimen dictatorial fueron juzgados y encarcelados.

Los resultados electorales del 2004 no se repitieron en los periodos siguientes. Por el contrario, hubo una constante disminución del caudal electoral, no obstante que se logró mantener la Presidencia, pero con menos diputados y senadores, y perdiendo el gobierno en varios departamentos que se habían ganado anteriormente. Es decir, el ejercicio de los sucesivos gobiernos, a pesar de las mejoras que en general se dieron para las mayorías más postergadas, no significó una acumulación de fuerzas y de conciencia política en la población, que garantizaran la continuidad y profundización de las transformaciones.

En materia de políticas económicas, en los gobiernos del FA si bien se orientaron importantes recursos presupuestales a diversos programas relacionados al combate a la pobreza, lográndose significativos avances en su abatimiento, y de apoyo a las familias, a la infancia y a los adultos mayores, la ejecución de estos programas ejecutados desde las instancias de gobierno, no repercutieron en avances en participación y organización de los destinatarios de los mismos. A la postre, resultaron con efectos similares a los clásicos programas que se implementan bajo la órbita de instituciones como el Banco Mundial. Y en materia del manejo de la llamada macroeconomía, no se tomaron medidas que llevaran a romper con las políticas del capitalismo neoliberal transnacional. Por ejemplo, en su momento se intentó promover un TLC con EEUU al margen de las normas del Mercosur del que Uruguay forma parte, que no se concretó por la enorme resistencia popular que desencadenó tal iniciativa. De igual modo, hubo intentos de adherirse a otras organizaciones regionales formadas por gobiernos neoliberales, como la Alianza del Pacífico.

Tabaré Vázquez - Bush

En materia de política exterior y de relaciones con otros gobiernos progresistas de Nuestra América, hubo inconsistencias y ambigüedades en diversos momentos. Uno de los episodios más lamentables en esta materia, fue la postura de Tabaré Vázquez de creer que el Gobierno Argentino de Néstor Kirchner  amenazaba con una guerra a Uruguay por la disputa por la instalación de una fábrica de pasta de celulosa en nuestro territorio. A tal extremo llegó esta postura, que Tabaré invitó nada menos que al genocida de Bush a visitar Uruguay, con la intención confesa de conseguir el respaldo de EEUU si tal absurdo extremo se daba.

Otro aspecto que fue repercutiendo en la pérdida de base social que culmino en la derrota electoral de 2019, a manos de una coalición multicolor de derecha, fue que durante los 15 años de gobiernos del FA, las acciones y políticas implementadas se debatían y resolvían en las cúpulas dirigentes, con escasa o nula apelación a la participación de las bases del propio FA, y menos de las innumerables organizaciones sociales que históricamente constituyeron la fuente de inspiración y respaldo de la fuerza política. Frustración e  incertidumbres,  pasividad y alejamiento fueron las consecuencias que facilitaron a la derecha y sus medios, desgastar y derrotar al FA en el 2019. Aun así, el FA sigue siendo la primera fuerza política del país, y la derecha logró su triunfo por escaso margen, mediante una coalición multicolor sin principios, guiada sólo por el objetivo de sacar del gobierno a Frente.

LA RESTAURACIÓN REGRESIVA

Si bien en los gobiernos del FA no hubo una ruptura de las políticas económicas del capitalismo neoliberal y de hecho siguieron aplicándose, para la derecha, los avances que se dieron en materia de respeto a la libertad sindical, al derecho de los trabajadores a luchar por sus reivindicaciones y a usar la huelga como recurso, así como el restablecimiento de los ámbitos de negociación salarial en los llamados Consejos de Salarios, que habían sido cancelados desde la dictadura y los gobiernos posteriores, hoy son propósito del actual Gobierno de derecha, hacerlos retroceder. En los primeros pasos del actual gobierno de Lacalle Pou, está la promulgación de la llamada Ley de Urgente Consideración (LUC) que fue aprobada al vapor en el Parlamento con mayoría multicolor, y que las organizaciones de los trabajadores, sociales en general, y del FA, están rechazando a lo largo y ancho del país. Con este propósito, en plena pandemia, se implementó una campaña de recolección de firmas para lograr que mediante la convocatoria a un plebiscito, puedan lograrse derogar 135 artículos (los más regresivos) de la mencionada LUC. Puede decirse que reunir las más de 700 mil firmas en medio de la pandemia fue una de tantas hazañas heroicas de nuestros militantes. La derecha y su gobierno deberán enfrentar el escrutinio del pueblo en marzo próximo, cuando se lleve a cabo el plebiscito. Nuestro pueblo y sus organizaciones sociales y el FA, tienen el desafío de lograr que la mayoría de la ciudadanía comprenda lo que se juega en este plebiscito. La lucha es contra el gobierno y su propia campaña, que cuenta con el respaldo de los principales medios masivos de comunicación. Nuestro pueblo nunca ha bajado los brazos frente a los desafíos, por duros que sean. El pueblo uruguayo tiene una larguísima historia de luchas heroicas, y se ha destacado por su solidaridad incondicional a las luchas de otros pueblos. Hoy necesitamos que la solidaridad inmensa que recibimos siempre del entrañable pueblo mexicano, se exprese nuevamente en la ayuda a derrotar la LUc.

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